Del timbre de mi pecho
El eco enloquece en sonidos
Pues has sabido oprimir de tiempo y pulso
Todo lo que había perdido
Y ahora
Me das eternidad armoniosa
Abrazas en notas dulces
Todo espacio de vacío
Y unes tu calor al mío
Con aroma de pomarrosa
Andante de sendero inhóspito
Ahí me llevas a tu lado
Naufragando a veces sin miedo
Y otras tantas con impulsos reposados
Para pasar cada segundo
Que aprueba o aborrece mi existir
Pero pendiente de ti
Me mantengo en objetivo
Y no dejar de ver
Ese espacio de los dos...
Blanca Helena Soler