18/7/14

Libre es...

Libre es quien se muda a su vida
Y disfruta su silencio,
Libre es quien admira su ímpetu
Y ejerce su fuerza,
Libre es quien con ondas de dulzura
Aprecia su amargo experimento,
Libre es quien no materializa un instante
Tan solo goza su sentir, dejándolo ahí en su lugar de nacimiento,
Libre es quien respira y transpira
En el halo de su sentimiento,
Libre es quien permite que otros vean
Su hermosura, sus defectos y desdeño,
Libre es quien posee su defensa
Y la presta a quien necesite escudarse, sin miedo a ser asesinado,
Libre es ese trozo de letras
Que no se queja, solo vive para saber que pasa… sin guardar remordimientos.


Blanca Helena Soler.

Ya, nada...

No escucho mis ojos,
No veo tu silencio,
No siento tu deseo,
Me niego a ese eterno…

Camino entre las paredes de la brisa,
Me ajusto a la cintura de la verdad,
Enciendo mi alma cuando pretende verse dormida
Y mastico el olor de la perplejidad…

Más cuando te presentas en forma de cartulinas
Entretejo melodías gagas, sin aire, sin tono y mudas
Abro el espejo y me avisa
Que allí vienes, cual remolque de angustias
Arrasando las medidas de tu vida…

¿Alcanza el tiempo para renovar perjuras?
No creo…
Es solo que te volaste el reto de tu pretensión
Y la luna, te cobra en desvelo… una expiración en vida.


Blanca Helena Soler.

Vivir es más...

No es menester en la duda
soñar sobre valles extensos
tan solo basta tomar un poco de altura
y sentir o fingir ópticos relucientes
Aun así
descubrirás una brújula cierta
que te enseñara sin aura
la realidad vestida de franqueza
y si te molesta de ella la rudeza
atínale a descubrir en su fondo la nobleza.
Huye si quieres y es posible,
pero si te alcanza... no le des palos a tientas,
solo espera a que se calme,
dialoga con ella...
entenderás en medio de ese claustro de vida
que vivir es más que la duda.

Blanca Helena Soler.

Aléjate...

Aléjate de mis aguas cristalinas en movimiento y descubre el color de las tuyas
Ve a tu puerto... divisa tu horizonte y entenderás cuan lejos del mío estás...
Canta fuerte hasta que tu aire circule por el tiempo, y renueve tu respiración
Escucha el ave que te invita a ver el espacio vacío...
Ese que te promete, 
Te engulle,
Te endulza,
Te hace débil,
Y te abraza tan fuerte
Hasta agonizar....
Repica sobre la vida tantas veces quieras
Tu tiempo, es tu tiempo...
Úsalo como apeteces,
No lo dejes estático...
Y si decidieses no moverte
También aciertes en el ocaso
Brillará en todo caso en algún momento
La luz sobre tus pies descalzos...
Y yo...
Observando mi horizonte...
No podré advertir ni tu olor,
Menos tu regazo.

Blanca Helena Soler.

23/4/13

Mientras el destino...


Amar lo que se es aprendiendo a vivir
Amar el viento que rosa el eco de las huellas
Amar el sol que en su pre claro aviva el calor del cuerpo
Amar la luna desleída sobre cada uno de los sueños
Amar la lluvia que humedece la piel por el silencio
Con todo lo que va
El destino se cruza
Y hace más fuerte la lucha
Que embeleca el existir
En tanto es el tiempo quien ayuda
A seguir y no morir
Amar el rio y la montaña que cantan un sinfín
Amar esa nube tan alta que grita: mira aquí
Amar el susurro del espejo cómplice de las muecas
Amar el llanto protagónico del sentimiento
Amar el aire en su balseo de miles de deseos
Reafirmando cada ser
Esa esencia de lo bueno, la vibra de lo efímero
El vestido de lo humano
El sentido de lo opuesto
Amar antes de morir...

Blanca Helena Soler P.


7/11/12

Me lleva el tiempo...


He partido desde mí
Prevenida entre solicitantes pensamientos frenéticos
Desafiados por la fuerza de alcanzar ser
Lo que ya no fue, lo que pudo ser, lo que quiero ser y… aún busco encontrar…
No es el tiempo… es mi aliento…
Ese que se embriaga de deseos desbocados
Y un corazón que salpica mi alma de boyantes quereres,
Aun hay lugar
Para hacer y deshacer todo lo que quiero y todo lo que puedo
Soportado todo en la experiencia que me dan los cortos años
Desde que aprendí a caminar…
Siempre hay tiempo

Blanca Helena Soler  

4/10/12

Para un beso infinito…


Soy naufrago en el tiempo
Por tu amor en mi amanecer
Cuando mis sentidos se aprestan a funcionar
Y cada uno me transporta a ti…
Sin lograr eludir el suspiro que me atraviesa
Cuando al pensarte, mi soñoliento corazón quijotesco
Observa la distancia
Entre el querer y el haber
De estar y no estar
En un punto único
Propio de un beso infinito

Blanca Helena Soler

La felicidad del ser...


Cándido el andar peregrino
Entre hoyuelos hechos agua
A veces turbia
A veces clara
A media luz de neblina
Pero dulce en su paso
Tierno en la mañana
Y cansado en el ocaso
Buscando aquel descanso
Que enaltece su figura
Reposa su cintura
Preparando un nuevo día
Que de mirada lejana
Donde su alma le guía
Encontrara en la sequía
Un manantial de esperanza
Viendo en su espejo
La felicidad que lo alcanza

Blanca Helena Soler

Suspensa quedó...


Suspensa quedó la muerte

… y sorprendí a la muerte…

… cuando apreció su espacio
Me tenía de visita
Alcanzó a asustarse,
Pero le guardé en sonrisa
Y ella…
Con un nudo en su garganta
Me quiso hablar…
… y le fue imposible
Pues sus sollozos ojos desteñían y…
…que mal olía su pensar
Reposó en mi regazo
Expidiendo de sí… tumultos de fracasos
Abatida entre inmensas suertes
De justicia en su seno
Que arrullaba como ánima
Penando por su crío…
Alcanzó a dormir un instante y a soñarse viva…

… Al despertar aún me hallaba a su lado
Contemplando su feúra tierna y dulce…
… inocente y fugaz!
Su color matizado y transparente circulaba en su ripio
Mientras sus cuencas parpadeaban queriendo hablarme
Entonces… le canté un soneto que soñé hace algún tiempo:

“Duerme, duerme soñolienta
No desveles en tu acecho
Calma tus ganas de armar
Tragedia en el lecho
De seres que aún no esperan
Que les visites por dentro…

Duerme, duerme apasionada
Ilusa de mil amores
Que llevas la esencia marcada
De profundos desamores
Cuando al amor resistes
Apostando a los temores…”

…mas tomando su mano
Y  besando su muñeca
Partí sin mirarla
A sabiendas que me observaba…
… cuando con sonrisa loca
Me gritó: ¡hasta pronto!
Y asintiendo respondí: ¡Volveré a visitarte!

Blanca Helena Soler

Cobardía...


Vida que resistida por mi alma
Mantiene su ímpetu de realidad
Intentando de la mano ser la palma
Que sostiene el peso de la mortalidad
En cada paso se descubre
Y evidente es la sensación
Que perpetúa en la razón
El obligue a la existencia
Sinsabores del tiempo muerto
Y brillantes opacos que permean
La inspiración de volar
En alas de felicidad
Y garras de dulzura

Más cobarde soy en actuar
Por no en mí realizar
La gana que emana
Del sentir infinito
En un mundo que
Me ahoga y perturba
Enloquece y aborta
Lo que en mi aún hay

Prisa tengo del final
Si no vale la pena
Llevar a cuesta una centena
De saberes e ignorancia
Que al final sin importancia
Me animan… ya desgastada

Blanca Helena Soler

A mi manera...


A mi manera…
Te entiendo
Y gozo de tu haber
Ser de emociones consonantes de apatía
Efímeras y distantes
De cálculo a la imprecisión de lunas y molinos desorientados
Buscando el punto de llegada
En medio de ariscos vientos y caminos
Concluyentes en murallas desteñidas
Que no prestan su espacio para pintar el desenlace…
Y tu razón
Habrá formado de la vida
Una minúscula hierba apta para curar el insomnio
Llevándote al sueño eterno

Blanca Helena Soler

30/7/12

El reparo de la noche


Taciturna la noche envistió mi sentir
Veló tu sonrisa tenue
Arrulló tu silueta dibujada en mi canto
Y abrigó tu piel sedosa y tibia
Hasta allí… todo fue bien…
Luego tu despedida
Cerró mis ojos
Dejando esta vida
Al vaivén del aire

El ego de mi sueño...


Nada es porque sí…
Todo tiene una razón
Y este cocuyo titilante bañado de miel
Que bailotea en mis venas
Alumbra y apaga
Las constantes notas inclinadas de reflexión
Favoreciendo un sentir
De morir o vivir
En tu tiempo
Porque quizá
Espiaste mi ego
Y encontraste la clave
Del nivel de mis sueños…

En dónde cayó el poeta?


… cuentan que en unos brazos
Tan largos como los anillos de Saturno
Y tan cortos como sus venas
Tan cálidos como una hoguera
Y tan fríos como la muerte
Tan visionarios como la luna
Y tan ciegos como el amor
Tan ciertos como el dios inexistente
Y tan opacos como el brillo del sol
Tan sonoros como el canto de mil aves
Y tan silenciosos como su propia alma
Tan ávidos del placer eterno
Y tan irritantes como su tiempo
Tan mágicos como la realidad
Y tan  condicionados como su ambiente
En esos brazos cayó el poeta…
Sin decir más que…
Su epitafio…
“Aquí nace el poeta”

Tus Besos

Caí en tus besos…
Como torbellino pausado y causante
De bienestar incalculable
A las sensaciones precisas de dos cuerpos
Esas que…
Recargan y descontrolan
Tu razón y mi razón
Caminas de frescura en mis pensamientos
En el haber subjetivo de emociones
Que nacen, brincan y remolinean en el deseo
Para cuando nace el sol arrullando la luna
Besándola en despedida…
Te encontraré allí
Cada vez que se me antoje
Así no lo notes
Y haré de ti
El crepúsculo diario de mi vida
En un beso eterno…

Blanca Helena Soler

14/6/11

Ser y no...

Eres todo y nada
Abundas y te desperdicias
Yaces y no haces falta
Resaltas en lapsos
Mientras te secas por la espalda
Amas mientras lloras
Y ríes cuando odias
Detienes el tiempo por fatiga
Y no por precaución
Te niegas a la vida
Aún cuando la madrugada te reclama

Blanca Helena Soler

Atrás

Entonces quita la esperanza de mis sueños
Y abre un nuevo espacio para solo admirarte
Donde la luna no reconozca una renuncia
Donde la noche haga sombra de mis venas

Vivir así
Es morir en la gloria perpetua del sentimiento
Porque tu pensamiento
Besará mi recuerdo enlutado
Aquel que inmaculadamente
Deseará tu pasado

Blanca Helena Soler

4/2/11

... Yace la luz

Cuando se muestra de igualdad
En la imprescindible forma de mirar
El extraviar de cesantes humanos
Que a la vida le tejen
Lo copiado en el bosquejo
De la historia…
De esa historia recargada
Minada de desperdicio
En basurero inhóspito contemporáneo
Que se adula de importante
Cuando desechos enlodan los pasos
De transeúntes caminantes de tiempos corridos
Sin prever que la desdicha
No es más que una llaga sin resuello
O un marcapasos de destellos
Donde la luz se toma en cualquier parte
Oscura, brillante o titilante
De acuerdo al temor de echarle mano
Aún cuando se pierda
En lo profundo del misterio…

Yace la luz…
Porque en otro universo está…
Pero ha de regresar
Para darle color…

Blanca Helena Soler

...dignidad y ocaso...

Y vienen en manada
Desde la manzana que une al callejón grande
Voces feroces que suenan como maullidos
A la oreja del lobo
Fugaz de mente alta

Unos con otros entrelazan sudores de terciopelos
Que a la nariz del chacal
Produce alergia ligera de vástago egocéntrico
Y su respirar se hace tan viril como rigidez adolescente

Trasiega penas y llantos como el baúl de muertos
Y espera en el asiento su acecho de tres garras protegidas por su dios
Lima y piensa
Piensa y lima
Y se va escurriendo su sangre vertida toda en la hiel
Vistiendo su airón
Estirando las alas que entre pluma y pluma
Alborota el olor inmaculado
Del raposo viejo encantado
Salvador de la hecatombe
Sobreviniente del hambre consumidora en el aguante
Y dinamo de la tristeza
Sus rasgados ojos mugrientos
No alcanzan el infinito aunque lo desee
Pero tiene unos cuantos más
Que vigilan su periferia
Emanando de su furia las propias destrezas
Para calmar el bullicio de los aullantes borregos

Sangre rueda en concreto
Aunque ufanen libertad
Perdiendo la potestad bajo látigos deprimentes
De la cola del verdugo
Que se apropia de los llantos
Hambre y sed vuelven a su espacio
Sin saciar el deseo…
… Dignidad ante su muerte.

Blanca Helena Soler

Ya ni existes...

Es la irracionalidad la que te arrastra
En tanto que pensar en tus desatinados movimientos de hace tiempo
Que te configuran en rígido e impertinente ser
Que ya no ve el amanecer
En el constante cambio que cada día
Emerge en un nuevo mundo impensable para la humanidad
Que nos exige dinamizar
Todo proceso de hallarnos frente a evolucionados hechos
En el que piensas borrar de tu lenguaje
La palabra maldita del amor
Pisando las lágrimas de rotas promesas
Oxido de la evocación en el abismo del ahora
Le niegas al presente la salvación
Hurgando en el barro de tu memoria
Con la mirada perdida hacia la frontera irreal
En la que se descompone el tiempo
Libras en tu interior una guerra sin sentido
Abrazada a la imprudencia
Y jugando a la ruleta rusa con la muerte
Prefieres entregarte al frio de las noches
Esperando que cambie al rojo
El semáforo de un sueño
Y frágil en la debilidad de tus sentimientos
Cada paso enreda tu sombra en el espejo
Sintiendo las horas del insomnio
Perdidas entre el humo asfixiante de los automóviles

Blanca Helena Soler